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El Rincón de Netflix

Pixels. Los videojuegos nos atacan

Pixels. Los videojuegos nos atacan

En los años 80, un grupo de chicos se dedican a jugar a los videojuegos en los salones recreativos. Durante una competición de videojuegos, las imágenes de dicho evento fueron guardadas en una cápsula del tiempo y mandadas al espacio. Así comienza Pixels.

Años después, unos extraterrestres llegan a la Tierra dispuestos a empezar una guerra contra los humanos. ¿Lo extraño? Atacan a través de los videojuegos que vieron en aquel vídeo. El presidente echa mano de sus antiguos amigos frikis para enfrentarse a esta amenaza.

Nostalgia ochentera

Esta es una de esas películas que te sorprenden, no porque esperes que va a ser una maravilla, si no porque consigue hacerte feliz. Visualmente es una pasada, la verdad, y la recreación de los juegos arcade es genial, y sobre todo la manera en la que lo han adaptado a nuestra época y a la avanzada tecnología con la que contamos.

Es muy divertido en esa escena de batalla final, el intentar reconocer todos los personajes de videojuego que aparecen, el meterte en cada partida como si de la maquinita del recreativo se tratase, y, sobre todo, reírte de las chorradas que dicen nuestros protagonistas. Porque si, lo es, divertida, y mucho.

La crítica sobre Píxels

Porque sin duda esa es la clave de esta cinta; es posible que las críticas se cebaran un poco con ella (en Filmaffinity está suspensa), pero en serio, no hace falta ser tan crítico a veces, el buscar todo lo malo en una película parece que se ha convertido en el objetivo principal a la hora de consumir cine o series.

Hay que dejarse llevar, disfrutar con lo que estamos viendo, y olvidarse un poco de ese demonio negativo que tenemos a nuestro alrededor pidiendo sangre y carnaza para criticar. ‘Pixels’ es muy interesante, y eso hay que saber reconocérselo.

Pixels. Los videojuegos nos atacan
Pixels. Los videojuegos nos atacan. Para los nostálgicos de los 80s.

Adam Sandler, rey del mambo

Si, lo sé, Adam Sandler es un tipo que o bien lo amas o lo odias, sin termino medio. Admito que yo soy del primer grupo, y adoro cada cosa que hace. Es posible que todo sea igual, repetitivo, el mismo personaje, pero Jason Statham lo hace, y no veo a nadie quejarse (yo tampoco, ya que me encanta). El señor Sandler es un reclamo en la taquilla, y en esta ocasión no iba a ser diferente. Además, que demonios, esta genial.

Conclusión

Vale, es cierto, no es perfecta, pero ¿y qué? Tampoco busca serlo, al contrario, quiere tocar la fibra sensible de todos aquellos que jugaron con esos videojuegos y hacer que vuelvan a su infancia. Es divertida, amena y muy, pero que muy entretenida. ¿Qué más podemos pedir?

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