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El Rincón de Netflix

Queridos blancos, la reivindicación adolescente

Queridos blancos, la reivindicación adolescente

No suelo ser seguidor de series con protagonistas adolescentes, pero Queridos Blancos es diferente. La reivindicación es su seña de identidad y, gracias a eso, destaca sobre otras series teen que se estancan en su simplicidad. Si eres abierto de mente y no tienes prejuicios, está serie te va a gustar. Hablemos de Queridos Blancos y del por qué es una serie que merece la pena.

Queridos blancos: deberíais ver esta serie

La universidad de Winchester nos da a conocer a un grupo de estudiantes con muchas ganas de reivindicar sus ideas y de dejar huella en el futuro que se les viene encima. Capítulo a capítulo, vamos conociendo las diferentes historias de los alumnos del caucus negro de la residencia Amstrong-Parker. Queridos Blancos nos acerca al pensamiento racista que existe en Estados Unidos y como la sociedad negra, focalizada en estos estudiantes, intenta mostrar a los demás como funciona ese racismo institucionalizado. Ese aire crítico adulto se ve afectado por las inseguridades de unos adolescentes que son eso, jóvenes que solo buscan encontrarse a sí mismos. Esa dualidad entre lo crítico y lo más banal es la esencia de esta serie.

Cosas que hace bien

Esta producción de Netflix cuenta con varios engranajes que la hacen funcionar a la perfección.

Formato

Queridos blancos es una serie con capítulos de entre 20-30 minutos. Esta típica duración de serie sitcom hace que sea mucho más adictiva y que no dé pereza verla; todo el mundo tiene 20 minutos al día. Pero el formato no solo se refiere a su duración, sino a cómo está dirigida. Cada episodio se centra en el punto de vista de un solo personaje. Esto dinamiza mucho más la vida de todos ellos y nos permite apreciar distintos modos de ver la misma situación.

Guión y personajes

Sin duda, Queridos blancos no es una serie profunda cargada de matices y ploot twits cada dos por tres, pero tampoco lo pretende ser. Busca denunciar una situación que cada día está más presente. El guión está directamente relacionado con sus personajes. Todos los estudiantes son los protagonistas y cada uno tiene un papel relevante dentro de la historia de cada temporada. Esa denuncia social contrasta con los asuntos más insignificantes de la vida. Una manifestación estudiantil se entremezcla con las borracheras de amigos o con una conversación sobre sexo. Ahí está la fuerza del guión, en la confrontación entre drama y comedia adolescente.

Cosas que hace mal

Obviamente, no es una serie perfecta y puede llegar a ser repetitiva en algunos diálogos. Otro de los “fallos” que podría llegar a encontrarle es que es un formato muy dirigido a un público determinado y la serie no lo oculta. Los millennials se van a encontrar en su salsa. Por otro lado, un público más adulto quizá no capte o entienda todas las pequeñas referencias que esconde la trama o los diálogos. Para la gente que espera ver una serie con un trasfondo social más complejo, advertiros de que no lo es. Es cierto que aborda de manera muy interesante el racismo, pero en un contexto muy pequeño como puede ser un campus universitario.

Orgullo negro

Queridos blancos es mordaz, carismática, innovadora y didáctica. Temas como el racismo, el machismo y demás lacras sociales son tratados sin pelos en la lengua. Una serie adolescente que ha conseguido quitarme los prejuicios sobre este tipo de tramas jóvenes. Queridos blancos se encuentra disponible en Netflix y cuenta con dos temporadas. La tercera está en proceso de producción.

Puntuaciones

@david_taiko

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